El ISSGA pone en marcha una campaña sobre amianto que llegará a más de 400 administradores de fincas de Galicia

El Instituto Gallego de Seguridad y Salud Laboral (ISSGA), dependiente de la Consejería de Trabajo y Bienestar, ha puesto en marcha una campaña informativa sobre la presencia del amianto en los edificios y las responsabilidades cuando se ejecutan obras que afectan a los materiales con este mineral, dirigida a más de 400 administradores de fincas de Galicia.

El ISSGA, en cumplimiento de su Plan de actividades 2011, dirigió una circular informativa a los administradores de fincas de Galicia y elaboró un tríptico divulgativo con el fin de informar sobre este asunto. Esta campaña pretende acercar esta información a las comunidades de propietarios por medio de sus administradores.

La comunidad de propietarios debe conocer que, cuando ejecuta obras que afectan a las cubiertas o canalizaciones de fibrocemento que puedan contener amianto, estas deben ser llevadas a cabo siguiendo las medidas preventivas adecuadas de acuerdo con la legislación laboral, y que las empresas que realizan este tipo de trabajos deben estar debidamente autorizadas, esto quiere decir que tienen que estar inscritas en el Registro de empresas con riesgo de amianto (RERA) y tener un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.

El amianto o asbesto es un mineral que fue muy utilizado en la construcción y que, debido a su peligrosidad para la salud humana, fue totalmente prohibido en España en el año 2002. Con todo, es muy probable que los edificios que fueron construidos o reformados antes de ese año contengan materiales con amianto; los más frecuentes son las canalizaciones de agua (conducciones, bajantes de aguas pluviales y de saneamiento) y las cubiertas, ambas hechas de fibrocemento con amianto (material conocido también como uralita).

Estas cubiertas y canalizaciones de uralita, cuando están muy deterioradas o cuando se manipulan para, por ejemplo, retirarlas, es cuando pueden soltar las diminutas fibras de amianto que contienen y, por lo tanto, resultar peligrosas.

Para que este tipo de trabajos no representen un riesgo para los trabajadores que los llevan a cabo y para las personas que ocupan el edificio, deben ser realizados siguiendo una metodología de trabajo y adoptando medidas de prevención específicas, y por eso son trabajos que solo pueden ser realizados por empresas autorizadas.

El ISSGA gestiona en la actualidad todos los trámites necesarios para autorizar a las empresas y controlar la ejecución de los trabajos en los que puede haber riesgo de exposición a amianto. En la circular remitida a los administradores de fincas, el Instituto solicita que, cuando las comunidades de vecinos vayan a hacer obras que afecten a las cubiertas y/o canalizaciones de uralita del edificio o a cualquier otro material que contenga amianto, deberán asegurarse de que estos trabajos se hacen por una empresa autorizada. No hacerlo de este modo constituiría, además, un incumplimiento de la legislación en materia laboral, sanitaria y medioambiental, ya que el amianto debe ser tratado como residuo peligroso.

Las empresas autorizadas son las que están inscritas en el Registro de empresas con riesgo por amianto (RERA), que además deben disponer de un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral antes del inicio de cualquiera obra.