“Salvar el voto” en Junta de propietarios para poder impugnar

Publicado en por Vertical. Administración de Fincas

Sepa qué significa “salvar el voto” en Junta de propietarios para poder impugnar la misma.

comunidad de propietariosEl artículo 18.2 de la Ley de Propiedad Horizontal establece que estarán legitimados para impugnar acuerdos los propietarios que salven su voto en la Junta, los ausentes por cualquier causa y los que indebidamente hubiesen sido privados de su derecho de voto.

En este sentido la jurisprudencia de las Audiencias Provinciales sobre qué debe entenderse por “salvar el voto” es bastante contradictoria: mientras algunas entienden que para “salvar el voto”, el propietario además de votar en contra, y así reflejarlo en el acta, debe pedir al secretario o administrador que haga constar en la misma que se opone expresamente al acuerdo adoptado (Sentencia de la Audiencia Provincial de Asturias de 28 de Octubre de 2005, entre otras); otras entienden que basta votar en contra para salvar el voto (Sentencias de las Audiencias provinciales de Alicante y Madrid, de 26 de marzo de 2010 y 28 de julio de 2009, entre otras).

A pesar de que la tendencia actual parece ser la de entender que para “salvar el voto”, basta solo con votar en contra, si se tiene intención de impugnar además, lo aconsejable es mostrar la discrepancia con el acuerdo una vez adoptado, haciendo constar que es a los posibles efectos del artículo 18.2 de la Ley de Propiedad Horizontal.

A continuación os mostramos dos extractos de las sentencias de las Audiencias Provinciales de Madrid de 28 de julio de 2007 y de Asturias de 28 de Octubre de 2005. Aquí la primera:

Consideramos que el carácter inespecífico del término ‘salvar el voto’ no impone una manifestación de voluntad más extensa ni distinta de la que ya entraña votar en contra del acuerdo, que conlleva el rechazo absoluto de lo que se somete a la aprobación de los propietarios, sin que la ambigüedad del precepto permita realizar una interpretación limitativa del derecho a una tutela judicial plena sustentada en un formalísimo excesivo cuyo incumplimiento la ley no sanciona expresamente con la pérdida del derecho. Al propietario le basta con expresar su oposición al acuerdo, las razones de ello debe exponerlas en la materialización procesal de su impugnación, no en la Junta, donde no se exige que asista defendido o asesorado por profesionales.

Y aquí la segunda de Asturias:

El resultado de la votación decide o no, de acuerdo con las mayorías en su caso exigibles, la aprobación o desaprobación del acuerdo sometido a votación y quien votó en contra de su aprobación no por eso debe entenderse opuesto al acuerdo adoptado, pues bien cabe la posibilidad de su sometimiento a la voluntad de los otros de forma que, votar en contra, no necesariamente significa oposición al acuerdo adoptado y tal voluntad de oposición al acuerdo ya adoptado es la que se entiende que exige la Ley cuando habla de ‘salvar el voto’. Dicho de otro modo, no pueden ni debe confundirse votar con ‘salvar el voto’.

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