Comprar casa no sólo es cuestión de dinero

Publicado en por Vertical. Administración de Fincas

  • 'Hacerse con una vivienda puede ser una experiencia vital muy estresante'
  • La búsqueda y convivencia con la hipoteca suponen un gran desgaste anímico
  • La crisis, un factor muy condicionante a la hora de tomar la relevante decisión
  • Con la casa y cuota mensual, uno se transforma, se vuelve más conservador
  • 'Uno de los grandes peligros puede ser deslumbrarse con la idea de 'casa ideal''
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La adquisición de una casa no sólo conlleva un gasto económico. También va ligada un desgaste psicológico. Algo que la mayoría de la sociedad pasa por alto. Primero, la búsqueda; y después, la convivencia -casi siempre- con la hipoteca; pueden ser una losa para los nuevos compradores. Para afrontar la nueva vida del propietario (hipotecado) hay que estar preparado, además de económicamente, también mentalmente. Su Vivienda aborda desde el lado psicológico una de las decisiones más importantes que una persona toma durante su vida: la compra de casa. Hoy en día, en plena crisis económica, un paso más relevante aún.

Julia Vidal, directora de 'Área Humana Psicología', encara el tema aclarando inicialmente que "una persona sabe que está preparada para comprar piso cuando ha sopesado bien la decisión y se ha imaginado dando solución a los posibles problemas que podrían acontecer a corto, medio y largo plazo". Vidal destaca que en estos "tiempos difíciles, más que nunca, es importante tener confianza en uno mismo". Por ello, alude a lo que en su gremio llaman 'control interno': "da igual lo que suceda, podré resolver las situaciones que se me presenten". Pensando en la recesión económica, indica que "uno de los principales estragos de la crisis es la incertidumbre, para la que el ser humano, según numerosos estudios, está menos preparado que si tuviera que hacer frente a una situación difícil".

La crisis produce incertidumbre y la incertidumbre retraso en las decisiones de compra de casa

Mirando hacia el relevante papel que juega la situación económica actual en la mentalidad de los posibles compradores de vivienda, José Guillermo Fouce, doctor en Psicología y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, también incide en el concepto "incertidumbre". "La crisis genera más incertidumbre y la incertidumbre siempre es peligrosa y compleja de manejar. A la larga, ésta lo que está provocando hoy es el retraso en la edad de emancipación y, por lo tanto, el retraso en las decisiones de compra de casa", dice este psicólogo. En la misma dirección apunta Vidal: "La crisis hace que no percibamos tanto control sobre nuestra capacidad económica porque sentimos que está por encima de nosotros. Creemos que las cosas no dependen de nosotros sino del curso de la crisis. Esto nos genera indefensión, agobio y miedo. Por lo tanto, determina nuestras decisiones".

Vidal, psicóloga experta en ansiedad y estrés, también hace referencia al factor miedo, al que le quita importancia, ante una decisión tan importante. "Aunque se tenga más que respeto hacia la decisión, no se tiene por qué pensar que no es el momento de comprar casa. El miedo es una emoción adaptativa y sus derivados, como la inseguridad. Además, éste es positivo porque nos ayuda a no ser impulsivos", afirma. Para ella, el primer paso para prepararse psicológicamente es el hecho de "tomar decisiones adecuadas y ajustadas a la realidad económica y personal de cada uno. Es conveniente no comprar una casa dejando una economía demasiado ajustada".

Frente a este nuevo horizonte económico que se le plantea al nuevo propietario, Vidal aconseja que cada uno "piense en sus capacidades personales para trabajar, para gestionar su dinero y para resolver contratiempos". Así, señala que "es bueno estar preparado para situaciones menos holgadas y no ver una amenaza el no poder salir al cine o a cenar". "Quizá muchos deberán aprender a disfrutar de la vida y del ocio de una forma distinta si hiciera falta: sin gastar dinero", afirma Vidal. "Con la vivienda y la hipoteca, uno se transforma, se vuelve más conservador y piensa en el largo plazo", explica Fouce.

'Hay que ser consciente de lo que se hace y el compromiso que se adquiere'

Fouce, práctico, declara que "no hay una preparación mental para afrontar la compra de una casa, si no más bien ser consciente de lo que se hace y el compromiso a largo plazo que se adquiere". "Hacerse con una vivienda puede ser una experiencia vital estresante que pone en juego todos nuestros recursos psicológicos y sociales. El futuro dependerá del equilibrio que nos exigirá nuestra nueva realidad y los recursos de los que dispongamos", dice el también coordinador de los Psicólogos Sin Fronteras de Madrid.

La búsqueda, el primer gran examen

'Antes de ver pisos, es importante ajustar expectativas. No podemos tenerlo todo'

Un buen termómetro para medir si alguien está o no preparado para comprar es, sin duda, la búsqueda. "Para la búsqueda es importante ajustar expectativas: no podemos tenerlo todo. Tenemos que decidir las dos o tres cosas que son más importantes o necesarias para crear nuestro hogar. Cuanto más tiempo tengamos, más fácil resultará encontrar lo que necesitemos", declara Vidal, que avisa de que "querer dar con lo ideal en poco tiempo y poco dinero puede generar frustración y es un mal planteamiento" para iniciar la aventura de comprar casa.

Este período en el que se peina el mercado puede ser eterno y elpotencial comprador puede estar expuesto a multitud de estados de ánimo. "Entre los positivos: ilusión, esperanza y desarrollo personal o familiar. Entre los negativos: inquietud, frustración, tristeza, irritabilidad, ansiedad y nerviosismo", enumera Vidal, que previene sobre todos estos cambios emocionales al 'buscacasa': "Estos síntomas podrían hacernos dormir mal o tener efectos físicos como diarreas o dolores de cabeza. Incluso, pueden desembocar en problemas con la pareja o hacer tomar malas decisiones".

'Creer que sólo se podrá estar bien en la casa ideal de nuestra mente sólo conllevará traerá frustraciones'

Para controlar y evitar estas alteraciones emocionales, Vidal tiene claro cuáles son las claves: ajustar las expectativas y tener paciencia. "Uno de los grandes peligros de la búsqueda es deslumbrarse con la idea de la 'casa ideal' y olvidarse de la decisión previa y sensata, como no gastar más de lo fijado inicialmente. Condicionar el bienestar a lo material creyendo que sólo se podrá estar bien en la casa ideal de nuestra mente sólo conllevará pérdida de oportunidades y traerá frustraciones", aclara Vidal.

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